jueves, 8 de abril de 2010

La Confederación a los compatriotas:


El usurpador británico, con el apoyo de la Unión Europea y de su aliado natural, los Estados Unidos de Norteamérica, ha acentuado sus actos de dominación colonial en nuestras Islas Malvinas; esto es, la explotación de los yacimientos petrolíferos ubicados en la plataforma continental argentina. Ya ha consolidado su ocupación con refuerzos militares y nuevo armamento aéreo y naval, éste último de carácter nuclear. Asimismo, ha comenzado desde su ocupación de nuestras Islas Malvinas, la explotación de la riqueza pesquera, otorgando de manera osada y unilateralmente, permisos a terceras naciones, que llevan a cabo tareas de pesca en aguas jurisdiccionales argentinas usurpadas también por el ocupante británico.

La osadía, el descaro y el cinismo con que el gobierno británico responde o calla, según le convenga; constituyen un directo insulto a nuestra Nación, que se encuentra en franca y abierta desventaja militar, frente a una potencia europea colonial miembro del Club Atómico, que tiene carta blanca para hacer uso de su armamento nuclear, en forma ofensiva o disuasiva. Su carácter de miembro del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, le permite de manera hipócrita la libertad de incumplir con las decisiones del Comité de Descolonización o Comité de los 24, de las Naciones Unidas, y de la Asamblea General de las Naciones Unidas; esto es, haciendo uso del denominado “Derecho de Veto”, que poseen los miembros del Consejo de Seguridad.

En consecuencia, nuestra Nación, a través de su gobierno debería adoptar medidas drásticas que generen una respuesta valiente y decidida ante las afrentas del usurpador británico; medidas tales como:

1) Denunciar el Tratado de Paz y Amistad celebrado con Gran Bretaña el 2 de Febrero de 1825. En todo lo que conlleve por sus efectos en el tiempo, hasta el presente en perjuicio de los intereses argentinos.

2) Denunciar el Tratado de Londres de 1933, llamado Roca-Runciman. En todo lo que conlleve por sus efectos en el tiempo, hasta el presente en perjuicio de los intereses argentinos.

3) Denunciar los Acuerdos de Madrid firmados en octubre de 1989 y en febrero de 1990, el Tratado de Londres de 1990 y los acuerdos económicos de 1995 y 1998.

4) Confiscar a modo de reparación económica, la totalidad de las propiedades en cabeza de titulares británicos, sean éstos personas físicas y/o jurídicas; activos comerciales, financieros, industriales y agropecuarios; así como las propiedades de la Corona Británica, situadas en la región patagónica.

5) Derogación de la Ley N º 24.184, de 1992, de Promoción y Protección de Inversiones Británicas.

6) Conjuntamente con la protesta formal ante la Unión Europea por la incorporación de Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y Sector Antártico como territorios de ultramar asociados a esa Unión, anular de la concesión del yacimiento de Cerro Dragón a la empresa Panamerican Energy de propiedad mayoritaria de la British Petroleum, así como otras vinculadas a la minería y que afectan gravemente los intereses nacionales.

7) Suspensión de las relaciones diplomáticas con el Reino Unido de Gran Bretaña, Escocia e Irlanda del Norte, hasta tanto no se inicien con Gran Bretaña las debidas conversaciones y negociaciones por las que sea reconocida nuestra Soberanía Nacional Argentina sobre las Islas Malvinas, Antártida Argentina e Islas del Atlántico Sur; así como nuestros derechos inalienables sobre las 350 millas marinas sobre la plataforma continental argentina, la cual comprende lógicamente a las Islas Malvinas.

8) Designar a uno o dos países suramericanos de alianza probada con nuestra Nación Argentina, a fin de que se haga/n cargo de los intereses argentinos ante la Gran Bretaña, y en tanto no se restablezcan las relaciones diplomáticas normales con el Reino Unido de Gran Bretaña, Escocia e Irlanda del Norte; una vez reconocidos nuestros legítimos e inalienables derechos reclamados.

Argentinos:
De adoptarse estas medidas, no tardará el Reino Unido en reaccionar posiblemente en forma militar, atacando objetivos argentinos u ocupando el Sur de nuestro territorio continental, lo que ocasionaría un grave incidente internacional, que no estaría, el mundo de hoy dispuesto a tolerar, ante lo que sería un grave proceder por parte del agresor. También podrá reaccionar alentando un bloqueo económico y financiero sobre nuestra Patria. No sería la primera vez en nuestra historia que afrontaríamos un bloqueo, tenemos las suficientes reservas para soportarlo y, por otra parte, contaríamos con el apoyo de las naciones del MERCOSUR y la UNASUR, así como del resto de las naciones de toda América Latina, que ya han dado su apoyo a la Argentina frente a la agresión militar y económica británica; tanto durante la Guerra de 1982, como frente a la desembozada explotación de hidrocarburos recientemente iniciada.

No temamos al futuro, lo que debemos temer es la quietud del presente, la inacción del aquí y ahora.

No temamos al enemigo de afuera, debemos temer aún más al traidor de adentro, cubierto con la piel del cordero.

¡VIVA LA PATRIA!

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