jueves, 29 de septiembre de 2016

Inclaudicables

Venimos desde el sur de la patria, desde la tierra de la cultura malvinera y de los hielos continentales, y sostendremos inclaudicablemente nuestro reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas. NK

Buenos Aires, 21 de setiembre de 2016.
En 1806, durante 46 días la bandera británica flameó en la plaza mayor de Nueva Arcadia (Buenos Aires). Luego de la Reconquista, nos quedaron las del Regimiento 71 de Highlanders en la iglesia del Convento de Santo Domingo, tres mil cadáveres de enemigos sin identificar bajo ese mismo suelo y 60 familias que juraron lealtad a la Corona Británica, y lo siguen cumpliendo.
Cuando logramos el avance popular más eficaz contra UK, después de la recuperación y defensa de las Islas Malvinas en 1982, fue cuando convertimos en norma jurídica la voluntad de los pueblos del litoral rioplatense y marítimo argentinos, que repudiaron ver buques con el pabellón del usurpador en nuestros puertos. Fue en 2011, agosto, 178 años de la patriada del gaucho Antonio Rivero. Las leyes que fueron votadas en las 5 provincias atlánticas, llevan su nombre.
Antes, en 2003, el presidente Kirchner había tomado control del espacio aéreo argentino sobre la Cuenca Malvinas. Así, el vuelo semanal de LAN, se efectúa sobre una ruta aérea que le es otorgada por gobierno el argentino. 
En 2007, el canciller argentino, por orden presidencial, protestó en Londres los Acuerdos de cooperación comercial, pesca y petróleo, que Menem había realizado en 1995.
En 2012, un mes antes de cumplirse 30 años del 2 de Abril de 1982, veteranos de guerra, dirigentes gremiales de estibadores, docentes, estatales y militantes populares malvineros, logramos que la gobernadora Ríos se avenga a derecho y prohíba el amarre de 3 buques comerciales de turismo de bandera británica, que tenían a Ushuaia como parte de su ruta a Malvinas. 
Nunca antes, desde 1845, ni siquiera en 1982, habíamos prohido el amarre de los piratas ingleses. 
No hay puerto del mundo en que la Red Flag tenga prohibido el amarre, salvo los puertos marítimos argentinos, apoyados por la Resolución de la OMI que a fines de noviembre 2012, consideró justo que los argentinos utilicemos las leyes Gaucho Rivero como herramienta de defensa de nuestra soberanía nacional, en nuestro mar de cabotaje austral.
Dado que la colaboración y asistencia al archipiélago usurpado, llevada adelante hasta 1976 nos obligó a expulsar a los cañonazos a la "Misión Shackleton" y desencadenó el golpe del 24 de Marzo, apoyamos la política de la década pasada de exigir que los británicos cumplan con las leyes argentinas.
Con la anuencia de traidorzuelos chupatintas, los usurpadores solo cancelaron la llamada a puertos argentinos de la flor de la Navy y el resto de su flota nos burla con bandera de conveniencia. Así tuvimos al nuevo Queen Elizabeth amarrado en la Base Naval de Ushuaia, como alguna vez al Endurance y como en 2011, en Mar del Plata, tuvimos a los petroleros.
Los acuerdos que el gobierno actual ha tomado con UK, deberían ser causa de un juicio público por TRAICION A LA PATRIA, tarea más que imposible cuando la justicia y los medios de comunicación responden como nunca, a los intereses de las 60 familias y su patrón UK.

Proponemos se convoque lo antes posible a una multisectorial malvinera, afin de trabajar, proponer y aprobar un nuevo texto de las leyes Gaucho Rivero, a partir de las cuales garanticemos que no exista ninguna negociación con el imperio británico hasta que no se inicie el diálogo por la descolonización de Malvinas y los archipiélagos de Georgias, Orcadas y Sandwich del Sur.
Artículo 1) Se reafirma el imprescriptible derecho de la República Argentina sobre las Islas Malvinas y los archipiélagos australes.
Artículo 2) Se prohíbe el amarre o abastecimiento de aeronaves o buques civiles o militares con bandera o registro del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, que realicen actividades ilícitas en la Cuenca de Malvinas, sean éstas de índole comercial, científica, militar o de cualquier otro signo.
Artículo 3) Sólo con pabellón nacional, bandera o registro de la República Argentina, aeronaves o buques podrán recalar en las Islas Malvinas. 
Artículo 4) Las multas para las compañías y los armadores, agentes aeronáuticos, navales, de aduana y abastecimiento, comandantes y capitanes, serán cobradas cuando la aeronave o buque infractor, realice su entrada legal al territorio nacional, en el mismo puerto o aeropuerto en que ésta ocurra, estableciéndose la interdicción de salida hasta que no se haga efectiva la misma.
Artículo 5) La escala de multas será la siguiente: (en millones de UF unidades fiscales).
Compañía o Armador/Comandante o Capitán/Agencias comerciales, marítimas, de aduana, logística, etc.:
En caso de reincidencia el importe será del doble.
En caso de volver a repetirse la violación de la ley por tercera vez, la aeronave o buque serán expropiados.
Artículo 6) Quedan exentos de penalización los casos en que la violación de la ley haya sido en respuesta y auxilio efectivo de un caso SAR (Salvaguarda de la Vida Humana en el Mar).
Artículo 7) El pago de las multas liberará la salida del territorio nacional de la aeronave o buque, pero no eximirá de la responsabilidad penal que implica la asociación ilícita para violar el ingreso al territorio nacional para la apropiación mediante el uso de la fuerza militar del imperio británico, de los recursos naturales sumergidos o sobre la superficie del mar o de las islas y su subsuelo, o la explotación comercial e investigación en cualquiera de sus formas, en la Cuenca Malvinas. 

Toni López, por Resistencia Malvinas.